En septiembre, células naive; y en junio, células memoria

En septiembre, células naive; y en junio, células memoria

Las alumnas de 1º BACH biosanitario hemos sido muy afortunadas de haber tenido a Manuel como profesor de dos asignaturas durante el presente curso: Biología y Anatomía. Junto a él hemos adquirido un montón de conocimientos y curiosidades de ambas asignaturas e incluso, hemos aprendido muchas lecciones de vida y consejos que nos serán más que útiles en el futuro. Aunque hemos de reconocer que tienes razón cuando dices (y nos decían) que te extendías en tus clases, siempre has intentado ser gracioso, enganchándonos a tus explicaciones con chistes como: “Calvin hizo el ciclo de Calvin, pero le fue mal y por eso se dedicó a vender ropa interior” o “El cuerpo humano es fontanería, sastrería y carpintería”. Y cuando en ocasiones no entendíamos algo, siempre estabas ahí para explicárnoslo las veces que hicieran falta (con dibujazos incluidos) hasta que lo interiorizásemos.

Gracias a Manuel, hemos aprendido que los seres vivos son capaces de realizar procesos complejísimos y relacionados entre sí para mantenerse con vida, que todas nuestras mitocondrias proceden de nuestra madre y ninguna de nuestro padre, que el Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa con síntomas y signos similares a los que presenta tu ex cuando te lo cruzas por la calle, que la bilirrubina no sube cuando te miro y no me miras, o que cuando te dicen que eres un 10 tienen que especificar donde, porque si es en la escala del pH, eres un básico. A mayores, nos hemos dado cuenta de que la botánica no es lo nuestro, preferimos ser biólogas de bata y no de bota, como alguna vez nos dijiste.

Por ello, ha merecido completamente la pena todas esas veces en las que te has “enrollado” en las explicaciones, ya que has logrado despertar en nuestra mente la curiosidad hacia temas relacionados con la salud, la biología e incluso la ética.

Lo mejor de las clases con Manuel ha sido su dinamismo; no sólo hemos tenido teoría, sino también mucha práctica. Hemos realizado varias prácticas de laboratorio a lo largo de todo el curso, tales como: observación al microscopio óptico de los distintos tipos de tejidos: cartilaginoso, adiposo, muscular o sanguíneo, disección de un encéfalo de cordero, estudio de diferentes microorganismos, cromatografías o la reacción de saponificación, en la que nos dimos cuenta de que el dicho de las abuelas de “no cambies el sentido de giro, porque se corta” era realidad.

No sólo has sido un buen profesor, sino una gran persona, nos has dado muchos consejos y recomendaciones, nos has preparado muy bien, has escuchado nuestros agobios y quejas, y has sido muy paciente, sobre todo cuando te robábamos prácticamente la clase entera para acabar el examen de Filosofía.

Ha sido un honor y una gran oportunidad que nos hayas impartido dos asignaturas, hemos sido muy afortunadas y, aunque tu jubilación nos deja mal sabor de boca y vamos a extrañarte, nos quedamos con todo lo que nos has aportado, que ni por asomo ha sido poco.

¡FELIZ JUBILACIÓN, MANUEL!

PD: el título esconde un significado de maduración/desarrollo académico que hemos conseguido gracias a Manuel 😉

Autora: Irene Cifuentes, 1º Bachillerato